Entrevistas

Entrevista con Ebers Medical

"La idea surge tras años de investigación realizada en el seno de la Universidad por bastantes investigadores de forma conjunta."


-¿Cómo surgió la idea que has convertido en tu propia empresa?
 
EBERS una spin-off de la Universidad de Zaragoza, por lo que la idea surge tras años de investigación realizada en el seno de la Universidad por bastantes investigadores de forma conjunta. Hubo un momento en que nos dimos cuenta de que teníamos una tecnología disponible que poseía interés comercial. A eso se unió la existencia de un par de personas que estábamos dispuestas a dejar la Universidad y montar una empresa que terminase de desarrollar la tecnología y se encargase de ponerla en el mercado.
 
-¿En qué elementos te pudiste apoyar para valorar la viabilidad del proyecto?
 
La viabilidad tecnológica del producto la teníamos clara, puesto que habíamos trabajado mucho tiempo en ella. La viabilidad económica de la empresa se basó en (i) hablar con muchos potenciales clientes para asegurarnos de que el producto generaba interés y (ii) confeccionar un plan de negocio serio, con proyecciones financieras realistas. Además, la propia Universidad de Zaragoza, por medio de su programa spin-off, y el CEEI Aragón nos ayudaron a la hora de redactar el plan de negocio.
 
-¿Cómo fue el proceso de creación de la empresa? ¿Qué has aprendido de ese proceso?
 
El proyecto de creación de toda empresa es, en mi opinión, delicado, puesto que presenta algunos aspectos a los que hay que dedicar algo de tiempo y mucho cuidado. Uno de ellos es la búsqueda de un equipo promotor completo, en el que todas las patas necesarias para el éxito de una empresa estén presentes (financiación, conocimientos técnicos, experiencia empresarial, etc.).
 
En paralelo, trabajamos en la búsqueda de la financiación necesaria para acometer el proyecto. En nuestro caso, afortunadamente, este proceso no fue excesivamente complejo, puesto que las aportaciones de los socios más algún premio que ganamos fueron suficientes.
 
Otra fase del proceso fue la relativa a la protección de la propiedad industrial de nuestra tecnología. En nuestro caso fue necesario negociar acuerdos de licencia de explotación de patentes y redactar alguna otra patente.
 
Finalmente, dedicamos también bastante tiempo a los aspectos legales, fundamentalmente a redactar unos estatutos que garantizasen el correcto funcionamiento de la sociedad ahora y en el futuro.
 
Los trámites burocráticos (notario, registro civil, licencias, etc.) fueron, en nuestro caso, lo de menos.
 
-¿Qué ha supuesto la concesión del Premio Bancaja Jóvenes Emprendedores?
 
La concesión del Premio Bancaja ha supuesto una excelente noticia por diversos factores. En primer lugar, supone un reconocimiento a nuestra idea de negocio y al trabajo de los últimos meses, lo cual anima a seguir trabajando y es un estímulo para continuar esforzándose. Luego, por supuesto, el premio económico y la publicidad que se recibe ayudan a la compañía.
 
-¿Qué consejos darías a las personas que desean emprender una idea o negocio?
 
Muchos, pero cito dos que me parecen importantes:
 
-         Que emprendan en un sector que les atraiga y en el cual se posea experiencia
-         Que sean realistas en las previsiones económicas y reflexionen mucho sobre cómo y a quién van a vender