Entrevistas
Entrevista con Eneso
"En este proceso aprendimos, en primer lugar, que nos faltaban muchos conocimientos administrativos, pero que existen bastantes recursos públicos en los que apoyarse para compensarlo."
-¿Cómo surgió la idea que has convertido en tu propia empresa?
Los integrates de Eneso, dos ingenieros de telecomunicación y una logopeda y maestra de audición y lenguaje, detectamos que existía un importante desfase entre el nivel en el que se encontraban las nuevas tecnología en general y en aplicación a los sistemas para personas con discapacidad. Estos sistemas eran en muchos casos poco funciales, estaban obsoletos y eran muy caros. A partir de esta necesidad detectada, decidimos crear Eneso, una empresa dedicada a desarrollar productos para personas con discapacidad que sean funcionales, asequibles, fáciles de utilizar y tecnológicamente avanzados.
-¿En qué elementos te pudiste apoyar para valorar la viabilidad del proyecto?
Hemos recibido apoyo de distintas organizaciones y particulares. Cuando comenzamos a trabajar en el proyecto, dos doctoras de la facultad de Psicología de la Universidad de Málaga nos dieron su apoyo y nos pusieron en contacto con asociaciones de discapacidad. Gracias a esto, para el desarrollo de nuestro primer sistema, EnPathia, hemos contado con la colaboración de las Asociaciones de Lesionados Medulares, Esclerosis Múltiple y Espina Bífida de Málaga.
Por otro lado, fuimos Spin-Off de la Universidad de Málaga, lo que nos permitió recibir ayuda de la OTRI de la Universidad de Málaga para la elaboración de la patente del producto.
-¿Cómo fue el proceso de creación de la empresa? ¿Qué has aprendido de ese proceso?
Una vez estudiada la viabilidad del proyecto y decididos a montar la empresa, buscamos asesoramiento en el CADE de Málaga de la Junta de Andalucía, donde hemos estado incubados aproximadamente dos años y en Promálaga, perteneciente al Ayuntamiento de Málaga. A partir de ahí el primer paso fue buscar la financiación necesaria, que en nuestro caso vino completamente de fondos propios. Posteriormente, tuvimos que marcar los roles dentro de la empresa y comenzar con la organización del trabajo.
En este proceso aprendimos, en primer lugar, que nos faltaban muchos conocimientos administrativos, pero que existen bastantes recursos públicos en los que apoyarse para compensarlo. Lo más importante que hemos aprendido es que es fundamental tener mucho tesón y paciencia.
-¿Qué ha supuesto la concesión del Premio Bancaja Jóvenes Emprendedores?
Nosotros consideramos que el Premio Bancaja Jóvenes Emprendedores es uno (si no el que más) de los más conocidos y reconocidos a nivel nacional. Aparte de la ayuda económica del premio, dota de importante reconocimiento y prestigio a la empresa. Además, nos ayuda a dar repercusión a nuestro proyecto, algo de gran valor para una empresa de reciente creación como la nuestra.
-¿Qué consejos darías a las personas que desean emprender una idea o negocio?
En primer lugar, que estudien cuidadosamente la viabilidad del proyecto y que acudan a pedir consejo a expertos en la materia. Si están convencidos de la viabilidad del proyecto, que trabajen con paciencia y esfuerzo, porque saldrá adelante.