Entrevistas

Entrevista con Hespérides

"Cuando uno emprende siempre sale ganando."

-¿Cómo surgió la idea que has convertido en tu propia empresa?
 
Grupo Hespérides, una empresa de base tecnológica que centra su actividad en el desarrollo de alimentos y bebidas innovadoras, a partir de transformaciones biotecnológicas de materias primas básicas y que ofrece una serie de servicios destinados al análisis de la fertilidad de los cultivos y los controles de calidad de los productos alimenticios comercializados, surgió estando en tercero de carrera. Éramos conscientes de la crisis que atravesaba y atraviesa el sector cítrico por sobreproducción de esta fruta a nivel mundial, y pensamos en someter el zumo de naranja a una fermentación alcohólica controlada para obtener así una nueva línea de bebidas fermentadas.

Esta idea fue transmitida al Dr. Carlos Santos Ocaña del Departamento de Biología Celular del Centro Andaluz de Biología del Desarrollo, el cual apostó por nosotros y por la idea desde el primer momento y puso a nuestra disposición su conocimiento y su laboratorio.

Fue a partir de entonces cuando empezamos a trabajar para obtener este producto y tras un año de duro trabajo, en el que tuvimos que compaginar la carrera, junto con las innumerables horas de formación en áreas empresariales y el trabajo en el laboratorio, obtuvimos un primer producto apto para consumo humano que se caracteriza por:

- Tener solo 2,5 % v/v de alcohol.
- Apenas contener gas.
- Tener un bajo contenido calórico.
- Un sabor afrutado
- Y ser muy refrescante.
 
Unas características que se adaptan a la perfección a los nuevos hábitos de vida saludables que están siendo adoptados por la sociedad y en la que la tónica es el descenso en el consumo de alcohol y de gas.

Fue a partir de entonces cuando decidimos dar un perfil empresarial al proyecto y comenzamos a presentarnos a distintos premios. Finalmente ganaríamos bastantes, como por ejemplo “emprendedores universitarios, organizado por la EOI”, “jóvenes emprendedores 2008 de Bancaja”, “el premio de emprendedores en el sector biotecnológico organizado por la Federación Española de Biotecnología” o el más reciente, “Trophelia 2010 organizado por la Federación Española de Industrias de alimentos y bebidas”.

-¿En qué elementos te pudiste apoyar para valorar la viabilidad del proyecto?
 
Nosotros para evaluar la viabilidad de nuestro proyecto lo hemos sometido a distintas pruebas cada vez más exigentes. Así, comenzamos por la elaboración de planes de negocios. Y lo pongo en plural porque son muchos los que hemos elaborado ya que los numerosos cambios así nos lo exigían. Dichos planes de negocio han sido enfrentados a numerosos concursos, organizados tanto por administraciones públicas como por el mundo empresarial, ganando muchos. Esto supone el reconocimiento de distintas organizaciones independientes entres sí y pertenecientes a sectores tan distintos como el científico, el empresarial o el industrial, lo que aporta valor a nuestro proyecto y producto.

El siguiente nivel ha sido someterlo a la crítica de expertos en marketing, finanzas, etc, los cuales nos han ido recomendando mejoras.
La última prueba, más exigente que cualquier otra, ha sido enfrentar el proyecto a la realidad para ver como reaccionan los clientes.
-¿Cómo fue el proceso de creación de la empresa? ¿Qué has aprendido de ese proceso?
 
La realidad es que el proceso de creación de la empresa ha sido y está siendo apasionante. Algo inigualable pues te permite dar lo mejor de ti mismo en todos los sentidos. Con esto no quiero decir que todo haya sido un camino de rosas. Los problemas han sido muchos, algo lógico cuando se pretende crear algo desde cero, sin apenas experiencia ni recursos. Así, hemos sufrido por falta de formación empresarial, pues somos biotecnologos, por falta de financiación y por paradójico que parezca, por nuestra juventud. Y es que aunque muchos piensen que es una ventaja, en muchas ocasiones también es un inconveniente pues crea desconfianza y falta de credibilidad.

A lo largo de nuestra trayectoria hemos recibido el apoyo de multitud de entidades y personas. Ante este apoyo no nos queda más que luchar por ser más competitivos y consolidarnos como empresa. Para ello, estamos trabajando en ampliar nuestra capacidad tecnológica y aumentando nuestra cartera de productos.
 
-¿Qué ha supuesto la concesión del Premio Bancaja Jóvenes Emprendedores?
 
Los premios, aunque es cierto que suponen un buen medio de financiación, suponen sobre todo un reconocimiento a nuestro esfuerzo, lo que nos anima a continuar y hace que el entorno cada vez nos tenga más en cuenta, lo cual no es fácil en este sector tan competitivo.
 
-¿Qué consejos darías a las personas que desean emprender una idea o negocio?
 
La idea fundamental que querría transmitir a los jóvenes emprendedores es que cuando uno emprende siempre se sale ganando, ya sea porque se consigue crear una empresa de éxito o porque se adquiere una experiencia y conocimiento que de ninguna otra forma se podrían conseguir.
 
Es cierto que es un camino sacrificado y duro, pero no es menos cierto que es un camino gratificante y enriquecedor como pocos.
Al margen de lo anterior, recomendaría a los futuros jóvenes emprendedores que no descuidaran la formación y apostasen de forma decidida por la innovación y la diferenciación. Al mismo tiempo es necesario tener la motivación, la fortaleza y la templanza necesaria para poder levantarnos tras cada tropiezo y reaccionar rápidamente frente a lo inesperado.

Además, es necesario planificarse en el tiempo y realizar un estudio proactivo del entorno para detectar nuevas necesidades y generar valor a partir de todo aquello que haga. Para generar empresas de excelencia ya no basta con reaccionar o prevenir, es fundamental generar los cambios, ser capaz de fijar nuevas reglas de juego.

En un mundo con abundante oferta, es fundamental poseer la creatividad mínima para darle tanto a los productos y servicios, como a los procesos de producción y venta, ese toque especial que nos distinga de los competidores. Sin capacidad de creatividad e innovación nuestras posibilidades son más que limitadas, muy limitadas. Ante tan alto grado de competencia, sobresalir para atraer los deseos y necesidades de los consumidores requiere de algo que lo haga único y especial.