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La traducción encarece las patentes europeas
FUENTE | Expansión 28/11/2006
La Unión Europea no consigue dar con la fórmula necesaria para convertir las ideas innovadoras en productos, al menos, a la velocidad de Estados Unidos o de los competidores asiáticos.
Y, muchas veces, las zancadillas a la I+D+i empresarial no proceden de los competidores externos, ni de déficits históricos, sino de los trámites administrativos. "El coste de las patentes es tres veces más caro en Europa que en Japón o Estados Unidos", aseguró el presidente de la Oficina Europea de Patentes, Alain Pompidou.
El motivo de esa diferencia no es sólo por la "mayor calidad de las patentes europeas", sino también los "costes extra, como los de la multiplicación de los servicios de traducción". Pompidou aseguró que los gastos de la Oficina de Patentes suponen apenas el 18% del coste de la patente, con lo que el resto corresponde a otros trámites administrativos.
El presidente de la Oficina Europea de Patentes también se refirió al mantenimiento de jurisprudencias distintas, que provocan cierta picaresca de las empresas "para buscar los tribunales donde más favorables les puedan ser". Por ello, Pompidou, que participó en la Conferencia anual Europa Innova, organizada por la Comisión Europea en Valencia, reclamó un tribunal que armonice las distintas jurisprudencias en esta materia en Europa.
La supervivencia de barreras dentro de Europa también fue analizada por el ex primer ministro finalandés Esko Aho, que se mostró contundente: "El Mercado Único no existe, quedan muchas barreras y mucho por hacer". Para el político finés, el problema de Europa no es tanto destinar cuantiosos fondos públicos a innovación, como ser capaz de crear un mercado que demande productos innovadores a sus empresas.
Como ejemplo, puso el fracaso del modelo soviético, que destinó ingentes recursos a educación y tecnología, pero centrándose en un único objetivo, la industria militar, sin buscar un equilibrio entre oferta y demanda. "Europa tiene que empezar a tomar medidas, porque, cuando sea palpable la pérdida de competitividad, entonces será demasiado tarde".